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Conocí a Panchi en una playa en Necochea, con un faso en la mano y toda la buena onda que llegué a esperar de la gente de esta ciudad. Entre otras cosas, es DJ y uno de los tres fundadores de un sello discográfico de drum ‘n’ bass nacional. Se llama Smoking Plaza Records, y a lo largo de los últimos cinco años editaron 17 discos de drum ‘n’ bass de artistas y estilos variados. Todo flama, hecho con amor y autóctono de argentina.

Nos juntamos en el parque Miguel Lillo, el parque gigante y boscoso que es lo que muchos dirían el corazón de Necochea. Me habló de Smoking Plaza, del género drum ‘n’bass, la escena local y nacional, su viaje musical personal y el arte de ser disc jockey. Al terminar la entrevista, cayó otrx amigx, llenamos una pipa, y escuchamos tracks del sello mientras pasamos la pipa y viajamos. La pasé bien.

¿Cómo empezó Smoking Plaza?

Arrancamos en 2016, la idea inicial era tener una plataforma en donde podamos abarcar un tipo de drum n bass que en Argentina no se estaba escuchando demasiado, y la idea era que sea argentino solamente en un primer momento. Hoy en día todavía no salió nada publicado de otras nacionalidades pero la idea es que en algún momento se dé.

Este es el primero que largamos, es un compilado que tiene 13 temas de 13 artistas distintos argentinos y es el primero de dos LPs que largamos, después todos los demás son EPs, o sea tienen cuatro temas cada uno. 

¿Hay algún otro sello discográfico argentino de drum n bass?

Yo no conozco, pero debe haber. Hay un chico que se llama Bad Boy Orange que él está hace un montón de tiempo en la escena de drum ‘n’ bass pero tengo entendido que no produce, es DJ. Yo tampoco produzco música pero toco. De hecho no puedo tocar los temas que emitimos con el sello nuestro porque yo toco con vinilos, no hemos editado en vinilo todavía. Alguna vez sí se dio de tocar acá en Neco con las bandejas de un amigo conectadas a una compu de un amigo, entonces puse un poco de Traktor y puse un poco de temas de Smoking Plaza.

¿En tus palabras, qué es el drum n bass?

Un hermoso género de música electrónica uplifting, va al palo, y como todo género de música electrónica hay un montón de ramificaciones, entonces hay miles de drum ‘n’ bass. Hay un género que se llama Jump-up que es un género de drum ‘n’ bass mas chicloso, mas pop, mas adolescente. A mí me gusta cuando el drum ‘n’ bass se pone liquid, se pone soulful, tiene esas partecitas de jazz, esos arreglos de vocales femeninas, algún que otro instrumento de viento, obviamente la palabra misma lo dice, las bases, las lines de bajo también marcan gran parte de la canción que tiene que ver con eso, depende cómo lo encares o cómo lo analices. Hay algunas cosas que son alucinantes.

¿Quienes son las otras personas detrás del sello?

Somos tres dueños del sello, David que es Drumandavid, Adrian que es Onzad y yo. David y Adrian producen y de hecho han editado un montón de veces a través de nuestro sello. A mí me gusta un montón lo que hacen los dos. Onzad tiene unas partes de charla entre distintas partes de bajo. Por momentos un bajo le contesta a otro como una conversación. Para mí también que va en carácter y en desarrollo de cada artista. 

Porque por ejemplo, al principio muchos de los artistas que nosotros editamos iban por un lado que después se dieron cuenta que les gustaba mas ir por otro lado del drum n bass, es como que se re nota eso y que hay una gama amplísima de por donde irle y encontrar el sonido que te gusta. También para los chicos es re difícil quedar satisfechos con algo que ellos están mucho tiempo laburándolo y de golpe tenés un proyecto y no te termina de cerrar y no le encontrás la vuelta y se lo mostrás a alguien y le encanta.

¿Cómo fueron tus primeros encuentros con el género drum ‘n’ bass?

Fue sin duda en principios de 2000 con un amigo que me invitó a ver a un DJ que yo no conocía que se llama DJ Marky que es el dueño de Innerground Records, es brasilero, se llama Marco Antonio da Silva y lo fuimos a ver a una “Más 160”, así se llamaban las fiestas, es el bpm al que va, y las hacía en un lugar que se llamaba Bahrein que era un sótano con LEDs alucinante, era los martes. Ese fue mi primer contacto con el género. Se dio que medio al toque lo conocí a Adri que es mi mentor con lo que tiene que ver con el DJ-ing. 

Uno siempre está vinculado a la música y encontrar de qué manera canalizarlo es un viaje muy personal, ya sea encontrar un instrumento o cantando o mezclando y en ese momento yo como que siempre me gustaba la percusión y me había sentado en alguna batería pero nunca fui a ninguna clase de nada. De chico hacía mixtapes, cuando era muy chico tipo 7 o 8 años de golpe nos empezábamos a juntar con compañeros de colegio y yo llevaba los cassettes con los mixtapes para poner música en fines de los 80. Yo soy del ’81. Entonces siempre estuve vinculado desde ese momento a través de Adri, Onzad. 

Yo le pregunté a él cuál era la mejor manera de involucrarme para adquirir equipos y para tocar y me dijo que la forma más real era el vinilo que es mas caro, que es mas incómodo, más fragil, que en ese entonces todavía no existía la tecnología de hoy, había compacteras, algún sistemita de computación como para mezclar con mp3 y Adri me dijo “la posta es el vinilo”. Cuando me compré la primera bandeja fue en 2008. A principios de enero de 2008 hace 13 años y flasheé. Cuando le puse la mano al disco y scratcheé fue como, quiero hacer esto de acá a que no tenga más vida.

El vinilo es hermoso, es una forma de hacer terapia para mi. Yo nunca tomé la música como, por la parte business del asunto o como para promoverme como DJ, lo que sí fue siempre un cable a tierra, volver de laburar, ponerme los headphones y scratchear y estar, no sé, 7 o 8 horas sin comer, fumando porro, poniendo discos y viajando

In the zone.

Claaaro exacto, viajando. Hoy en día sí puedo estar seis horas tocando pero lo más probable es porque estoy tocando en algún lado y me están pagando por hacerlo. Lo que sucede es que claro, acá en Neco es difícil que alguien pueda pagar lo que realmente vale. Yo cuando me invitan a tocar me regalo, el año pasado cobraba cinco lucas ponele, que es un regalo y solamente era para llevar las bandejas y les alquilaba los equipos. Ninguna cabina hoy en día tiene bandejas de vinilo, eso es lo que hoy en día es complicado de conseguirse fechas.

No es que me moleste, ya hoy en día me da lo mismo, lo entiendo, pero hasta hace no tanto me daba mucha bronca que veía pibitos o pibitas que empezaron a escuchar música anteayer que se autoproclaman DJs cuando en realidad son selectores de temas, porque le ponen el autosync y no usan el oído, capáz usan los ojos para ver el espectro del tema para mezclar o bueno, lo sincronizan con la compu, y de alguna manera bastardea la escena. 

Entonces obvio, si yo fuera el dueño de un restaurante o de un bar y un pibito viene con su mochila con la compu y el controlador y pone cuatro horas de música y me cobra dos lucas, para qué le voy a andar pagando ocho lucas a un chabón que viene con todos los bartulos si para vos es lo mismo. 

Cuando viene alguien y me dice “che, quiero que toques” a mí me gusta saber por qué quieren que yo toque. En muchos, la mayoría de los casos tiene que ver con la calidad de sonido, por suerte, porque se enteran que la calidad de sonido de verdad varía, los graves cuando vos los escuchás en un vinilo no son los mismos graves que cuando vos los escuchás en un digital, cuando un chaboncito los está poniendo en un Traktor o el programa que sea. 

A ver, no digo que esté mal que  lo hagan, cada uno hace la que le pinta, ya fue, en mi caso al no tomarlo como un business, bueno ya fue, hagan lo que quieran, autoproclámense DJs. No lo son. Son selectores, pero bueno, me gusta porque de a poco veo que hay una chispita de conocimiento, ahora conozco dos chicos jovenes que ahora empezaron a mezclar con vinilos, que antes era solamente digital y el otro día vi por historias que le estaban poniendo la manito al vinilo y fue como “al fin te diste cuenta, nene”! 

¿De dónde viene el nombre Smoking Plaza?

Porque con Adri somos muy fumones, y la plaza tiene que ver con esto. Antes se estilaba mucho juntarse en la plaza. Acá si el sello lo hubiese hecho con dos necochenses sería “Smoking Playa” [se ríe] o Smoking Beach.

Pero sí, que haya una referencia al porro que va de la mano y la plaza tiene que ver con lo que significa plaza para la cultura argentina, de juntarse en la plaza. Yo cuando era chico me venía al parque, que es como una plaza de Buenos Aires con la pelota y de golpe había gente desconocida y nos poníamos a jugar con la pelota y bueno, viene por ahí. Y la conecta a través de la música con un montón de gente.

Me ha pasado de estar con una remera del sello acá en Neco hace un par de veranos ir caminando solo y que venga un chaboncito y me diga “eeeeeh, ese es un re sello”! y nosequé y le empecé a dar pegatinas y “qué bueno que lo conocés, chabón”!!

Pero es una escena que no es tan mainstream, es super underground, y nos gusta que así sea. Capáz que nos re conviene que se torne mainstream, no lo sé, por ahora está re bueno que se mantenga así, underground, y los que se tengan que enterar del sello que se enteren y los que tengan que consumirlo lo cosuman.