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Traducido al español por Julián Alejo Sosa

¿Se acuerdan del primero de enero? Esa época inocente en la que nos dábamos palmaditas en la espalda por haber superado los “horrores” del 2019, mientras nos comprometíamos a hacer que el 2020 “quedara para la historia” (sí, literalmente dijimos eso, pero en inglés).

Muchxs de nosotrxs logramos muchas cosas. Y La La Lista no fue la excepción. Participamos en eventos, colaboramos con grandes artistas y nos expandimos aún más en la escena under. Pero el universo tenía otros planes. Por lo que tuvimos que replantear y revisar el camino que íbamos a tomar este año.

Pero antes de desconectarnos de este año y tomarnos un descanso más que merecido de tres semanas, decidimos preguntarle a todo nuestro equipo en expansión (crecimos al menos un ¡¿50%?!) sobre las lecciones que aprendieron este año y sus deseos para el año que viene.

Esperamos que las disfruten con una buena taza de café y unas facturitas, o con una copa de vino (o tres), o lo que sea que les haga bien después de haber atravesado un año como este, se lo merecen.


Este 2020 descubrí que, si estoy sola en casa, puedo bajarme una botella entera de vino, lo cual es genial. Pero también descubrí que el contacto humano es muy, muy importante. Con mi familia y amigxs nos las arreglamos para mantenernos conectados y sentirnos cerca. Espero que en 2021 pueda reencontrarme con todxs lxs que quiero y me importan y, con suerte, quizás ir a ver alguna banda en vivo y tomar una birrita bien fría juntxs.

Natalia Morello
Promoción en redes sociales


Cosas que aprendí en 2020:

  • Las personas correctas aparecen siempre que se las necesita.
  • Tiendo a tomar las decisiones más grandes y las mejores sin pensarlo dos veces y en momentos de desesperación.
  • Con la dosis justa de espacio, tiempo y comprensión, las relaciones que alguna vez fueron tóxicas pueden volverse saludables y positivas.
  • Flashear confianza es una parte importante y reconfortante de quién soy y cómo encaro mi vida.
  • Las relaciones en línea pueden ser copadas y gratificantes.
  • Cuando una puerta se cierra, otra está a punto de abrirse.
  • Tener espacio en las relaciones es tan importante como estar cerca.
  • Meditar es importante para el bienestar.

Mis deseos para el 2021:

  • Seguir siendo fiel a mí misma y acercarme más a Dios.
  • Mantener un balance saludable entre la validación interna y externa.
  • Seguir mejorando en las cosas que hago.

Emilyann McKelvey
Editora adjunta musical


Este año fue una montaña rusa de emociones, luchando contra viento y marea para seguir viviendo en Argentina y no quedarme sin un mango. Si bien ya había estado en este tipo de situaciones en el pasado, la pandemia hizo que todos estos problemas se sintieran eternos. En cualquier otro momento, me habría llevado al límite para sentir que estaba recuperando algo de estabilidad en mi vida, pero desde que estoy acá, me acostumbré a la forma relajada que tienen los argentinos de afrontar la vida, incluso en los momentos más difíciles. Esto me enseñó una valiosa lección sobre resiliencia y amor propio, una que tanto necesitaba. Entonces… ¿qué deseo?… bueno… la verdad… nada. Más allá de todo lo que pasó, mi único deseo es que no perdamos la esperanza y que el 2021 nos encuentre más fuertes y sabios que nunca. Ah y también, a la mierda con el Covid.

Jamie Larson
Editor adjunto musical


Creo que el 2020 me hizo ser un poco más compasivo. El otro día, salí a caminar y vi a una mujer que estaba esperando el colectivo; no había nada raro en ella, pero, por alguna razón, cruzar miradas fue suficiente para hacerme pensar en cómo estaría atravesando este momento de angustia e incertidumbre, al igual que yo, al igual que todxs. Es fácil luchar contra molinos de viento y ser sarcástico y cruel, en especial cuando todo el mundo vive bajo la premisa de lo moralmente correcto, e ignorar que todxs, a nuestra propia manera, solo estamos intentando atravesar la neblina y llegar bien al otro lado. Espero que esta predisposición empática y esta presunción de buena fe me acompañen en 2021.

Jorge Farah
Editor ejecutivo


¿Qué me enseñó el 2020? A dejar de percibir al tiempo como algo lineal y a conectar con mi cuerpo y los ciclos de forma mucho más fuerte. Y que todo a lo que le prestamos atención crece. Para este 2021 deseo que solo crezca lo que nos hace felices. 💖

Lucia Marelli
Social Media & Illustrator


La mayor parte de 2020 se sintió como si todos estuvieran tratando de pasar el momento de la mejor manera posible. Un año tan lleno de acontecimientos, pero tan lleno de días monótonos en casa. Nunca pensé que extrañaría tanto viajar en colectivo. Aprendí a apreciar las videollamadas y los pequeños cambios en mi rutina (comprar una nueva marca de café me hacía la semana en abril). Mis esperanzas para 2021: que las personas se vacunen de manera segura, efectiva, y a gran escala, y que el nuevo presidente de EE. UU. aborde los problemas que el actual niega. A nivel personal, solo quiero pasar mucho menos tiempo en mi departamento

Bonnie Rowan
Editora asistente


Este 2020 me enseñó que las oportunidades aparecen cuando menos te las esperás. Que, aunque uno crea que no es un buen momento para cambiar su vida, si la oportunidad aparece hay que jugársela. Aunque dé miedo. Aunque parezca arriesgado.

También me enseñó que, a pesar de ser el “peor año”, no tenía por qué ser mi peor año. Y que no fue solo suerte lo que hizo que esto fuera así. Poder ponerme las pilas y focalizarme en estar bien ya rindió sus frutos.

Para el año que viene deseo que podamos volver a estar más libres… pero sin romper nada. Que todo se vaya volviendo más normal, pero sin olvidarnos de las cosas positivas que aprendimos del encierro. También deseo aprender a patinar y ser la reina del roller disco y que más lugares preparen churros salados. ¡Ah y gatitos! Deseo muchos gatitos para el 2021.

Magu Fernandez Richeri
Manager de eventos


Llegamos. Parece que lo logramos. O, al menos, eso espero. Sí, ya sé que hubo una pandemia y que el mundo se prendió fuego, pero al menos agradezcamos que estamos acá ahora, escribiendo, leyendo. Porque, después de todo, eso es lo único que importa, compartir nuestra historia y mostrarle al mundo lo que creemos que el futuro debería ver. Fue un año al que todos amaríamos dejar atrás, pero no creo que sea lo más adecuado. Hoy estamos acá para hacer del mañana un día mejor. Aprovechemos esa oportunidad y hagamos esos cambios que el mundo tanto necesita. Los mejores deseos para todos. Los veo al otro lado de la cuenta regresiva.

Julián Sosa
Traductor de inglés – español


Si aprendí algo de este pozo de desesperación que fue el 2020, es no dar nada por sentado. Respetarse a uno mismo, comer sano, hacer ejercicio y poner límites. Decirles a tus seres queridos cuánto los querés todas las veces que puedas y valorar las amistades como el tesoro que son. Todo eso te va a ayudar a atravesar momentos así de difíciles, queridx lectorx.

Y en cuanto a los deseos, si bien la vara para el 2021 está bastante baja, de verdad espero que podamos tomarnos un descanso de toda la mala onda que reinó gran parte del año. Si estás aburridx, espero que descubras una nueva banda o artista todos los días, si no estás inspiradx, espero que tengas 365 días desbordando creatividad, si estás perdidx, espero que puedas encontrar una manera de descubrirte a vos mismx. No va a ser fácil, pero nosotros podemos. Te lo aseguro.

Pablo Pérez
Director de Arte


Este 2020 no fue otra cosa más que una oda a la adaptación. Desde eventos cancelados, cuarentenas extendidas, hasta el fin de la música en vivo como la conocíamos, hubo muchas cosas para repensar. Este año reforzó algo que ya sabíamos: lo resilientes que son los y las artistas y lo fácil que nos hizo la vida su creatividad para seguir su ejemplo. En 2021 solo espero tener la misma flexibilidad, compromiso y cobertura fantástica de nuestro staff este año. Y, por supuesto, para que todos los creadores de Buenos Aires (¡y más allá!) sigan avivando nuestro fuego.

Monique Nicholas 
Editora ejecutiva


El 2020 fue rarísimo. La mayor parte del tiempo estuve pensando “Estoy pasándola mucho mejor (emocionalmente hablando) que mucha otra gente, no me puedo quejar”. Pero cuando miro atrás y me doy cuenta de cómo no puedo esperar a que definitivamente termine todo esto de una vez por todas, me pregunto si no estaba igual de hecho bosta que todo el mundo. Eso podría ser algo que aprendí: no darnos tanto con un palo. No podemos sentir culpa por sentirnos mal, incluso aunque parezca menos importante que lo que siente el resto.

Espero que no nos olvidemos de lo que se sintió todo esto. Es fácil dejar todo atrás cuando el mundo vuelva a la normalidad. Acordémonos de lo mucho que extrañamos a nuestra gente, de lo mucho que nos moríamos por ir a un bendito recital, o al cine, o a bailar, o a lo que sea que vos hayas extrañado más que nada. Usemos esas ganas para disfrutar como nunca antes.

Bruno Müller
Editor de español


Cosas que aprendí:

  • Confiar en mis instintos. Lo que quiero y lo que no quiero es más obvio de lo que suelo pensar, siempre y cuando pare un segundo y le preste atención.
  • Disfrutar de las amistades. Lxs amigxs te salvan, incluso cuando no necesitás que lo hagan.
  • Tomarme tiempo para hacer algo con las manos lejos de una pantalla. Las plantas, en particular, tienen mucho que enseñarnos; si dejamos que lo hagan.

¿Mis deseos para el 2021? Seguir más mis instintos, prestarles mas atención y aprender de ellos. Tratarme con cariño. Tratar a otros con cariño.

Nicki Vera
Directora de operaciones


Este año descubrí que hacer cosas en secreto es fantástico. ¡Hagan algo para ustedes y no se lo digan a nadie! Cómprense un vino caro y tómenselo EN SECRETO, empiecen un nuevo hobby y NO SE LO DIGAN A NADIE, hagan eso que les da curiosidad, pero háganlo A ESCONDIDAS. En un mundo tan público, la mentalidad de “saquémonos una foto porque sino nunca pasó” arruina la privacidad, la intimidad y lo invaluable del tiempo para quien debería estar en primer lugar: vos.

¿Mi deseo para el próximo año? Bueno, es un secreto…

Margaux Williams
Editora asistente


2020… Ya estamos bastante familiarizados con todo este circo de mierda, pero hablo por mí cuando digo que aprendí mucho sobre cómo funciono en tiempos de crisis. Este año me enseñó a no subestimar la salud mental y, más importante aún, a terminar con el estigma hacia la gente que sufre algún trastorno. Me enseñó a abordar la agorafobia paralizante que se vio incrementada por el COVID y a ayudar a otrxs a lograr lo mismo. Aprendí a ser más empático y a mostrar cariño de maneras que trascienden el contacto físico. El 2020 me enseñó a ser un mejor compañero, a escuchar con más atención las necesidades del resto y las mías. Fue difícil, pero me siento mucho más cerca de mis seres queridos que antes. Y si hay algo que deseo para el 2021, es volver a escuchar música en vivo y tomarme una birrita bien fría en alguno de mis centros culturales favoritos de la ciudad.

Ezequiel Mancilla
Embajador de artistas


Este año aprendí a poner pausa. O sea, a detenerme de verdad, profundamente, por diez minutos enteros y mirar al río (no agarres el celular, manija) sin hacer absolutamente NADA. Pausa. Puede parecer una boludez, pero para ser alguien que pasó más de 30 años intentando llenar un vacío existencial con hiperactividad, es inmenso. No digo que ya sea una experta, pero bánquenme un año más y quizás hasta pueda decirles que medito seguido. Espero que esta vez no haga falta una pandemia para que eso pase.

El año que viene, espero pasar más tiempo haciendo música y menos buscando inspiración. El lema del artista sufrido: cansancio.

Evy Duskey
Directora ejecutiva


Este año descubrí que me gusta mucho el vino. Espero que en 2021 siga habiendo vino.

Kevin Vaughn
Columnista gastronómico