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Traducido al español por Julián Alejo Sosa y Jorge Farah.

Pocas cosas son tan intimidantes como intentar familiarizarse con una escena musical completamente nueva, especialmente una que es tan extensa y ecléctica como el circuito musical independiente argentino. Es duro. Hay tantos subconjuntos, tantas etiquetas, tantos nombres nuevos, tantos sellos. Es casi suficiente para que quieras rendirte y volver a tus viejos favoritos. ¿Necesito escuchar música nueva cuando The Cure ya ha lanzado 13 álbumes perfectos?

A veces, todo lo que necesitas es una entrada. Una luz guía que ilumine tu camino mientras das tus primeros pasos tentativos en aguas desconocidas. Y a veces, esa luz guía puede ser una simple comparación: si te gusta esto, escucha aquello. Quienes somos de otros países y nos hemos visto abrumados por la inmensidad del ecosistema musical argentino seguramente nos hemos beneficiado de una recomendación amistosa enmarcada en nuestra familiaridad con un artista internacional. Asi que, ya seas unx extranjerx desventuradx que intenta familiarizarse con la escena local como un turista perdido sosteniendo un mapa al revés, o un local que quiere escuchar a nuevos artistas de su propio barrio, a todxs nos vendría bien un poco de dirección.

El equipo de escritores musicales de La La Lista ha elaborado esta práctica lista de comparaciones para que comiences con algunos de nuestrxs artistas locales favoritxs. También hemos incluido una lista de reproducción con selecciones de ambos grupos de artistas para que las escuches (encontralo en la barra lateral derecha en la versión de escritorio del sitio, o en la parte inferior de la publicación en la versión móvil). Esta es la primera publicación de una serie, así que si estás leyendo esta nota y se te ocurre un gran ejemplo que no podes creer que nos perdimos, contactanos.

Una cosa que es muy importante para nosotros es señalar que estas no son comparaciones exactas. No estamos diciendo que lxs artistas locales sean “la versión argentina de” estos actos internacionales. Eso sería reductivo, así como un insulto a la originalidad de estxs artistas. En cambio, lo que decimos es que si estás en sintonía con ciertas sensibilidades artísticas, disfrutarás lo que estos grupos locales aportan. Incluso si a veces se desvían dramáticamente del sonido de sus supuestas contrapartes.

Habiendo dicho esto, leé, hacé clic, escuchá y disfrutá.

Si te gustan Talking Heads, Clap Your Hands Say Yeah, y Ween, escucha a… Gente Conversando

Hay pocas bandas locales que nos hacen extrañar tanto a la música en vivo como Gente Conversando. Lo más gracioso es que también fue una de las últimas bandas que varios miembros de nuestro staff vieron en vivo antes de que empezara la cuarentena en marzo, cuando tocaron en el lugar en donde grabaron su fantástico álbum en vivo, Roseti en Vivo. La banda lo dio todo (como siempre), con una precisión bombástica, tensa y laissez faire. Para quienes hayan visto Stop Making Sense (y hayan pensado en lo que significa la traducción de Gente Conversando en inglés por dos segundos), resulta inevitable compararlos con los Talking Heads.

A eso le sumamos el carácter sónico juguetón y cambiante de Ween y la forma en la que el líder de la banda Guillermo Masse canaliza la ternura de Destroyer con las emociones trémulas de CYHSY de Alec Ounsworth.

Si te gusta Regina Spektor, escucha a… María Pien

La similitud más impactante son sus voces. Ambas comparten un registro dinámico muy similar, así como también un cierto timbre en sus voces. Una claridad. No se escuchan vibratos ni respiraciones, solo sus notas desnudas y emotivas. El instrumento que elige María es la guitarra y Regina, el piano, pero ambas abordan a la composición como literatura, en la cual entran en juego personajes y referencias visuales y sonoras de sus respectivas ciudades. Es lógico comparar Malinalli con Far y Begin to Hope de Regina (en especial, las canciones más pop y optimistas como “On the Radio” y “Calculation”), pero ambas artistas han evolucionado estéticamente con el tiempo — si escuchan Una película y Soviet Kitsch, no van a notar muchos puntos en común.

Temáticamente, ambas indagan en aspectos espirituales y existencialistas, pero desde perspectivas diferentes, María tiende a abordarlos desde un lado más luminoso, mientras que Regina opta por un lado más oscuro y demente.

Si te gustan Unknown Mortal Orchestra y Tame Impala, escucha a… Bandalos Chinos

En la superficie, puede parecer que no hay demasiada conexión entre este grupo de artistas poderosos, pero en realidad todos están navegando en la ola de indie con infusión de funk, elementos de música electrónica, y sintetizadores espaciales. Las voces difusas nos presentan una entrega fresca y serena de armonías dulces, que aportan un ambiente relajado, sin esfuerzo y ligeramente psicodélico a estos temaikenes bailables. Estas bandas son impulsadas aún más por sus fuertes bases rítmicas, las cuales se escabullen debajo de las estruendosas líneas de bajo. Esto resulta en ataques incontrolables de movimiento corporal. Es suficiente para hacer que incluso el hipster tímido más reservado se mueva.

El equivalente musical del sentimiento después de lograr un buen bronceado. La mejor manera de disfrutar de estas bandas es en tu playa más cercana, con tus amigxs más cercanos y con una heladera llena de cervezas. Deja que el día vuele en un viaje maravillosamente terapéutico de buena onda.

Si te gustan Julien Baker y Phoebe Bridgers, escucha a… Loli Molina

Julien Baker y Phoebe Bridgers tienen mucho en común. No solo están en una banda juntas (Boygenius, con su compañera cantante y compositora Lucy Dacus completando la trinidad), sino que cada una de ellas individualmente hace música que es magníficamente introspectiva y descaradamente emocional. Como parte de una oleada de cantautoras que han ido ganando popularidad en los últimos años (incluidos artistas como Dacus, Mitski, Soccer Mommy, Sydney Gish y muchos más), su música exhibe una vulnerabilidad sorprendentemente desnuda.

Loli Molina comparte muchas de estas características, tanto en la presentación estética de las canciones (la mayoría de ellas acústicas, con poco adorno, con un discreto acompañamiento de cuerdas, la voz de Molina al frente y al centro) como en el contenido lírico (aunque Molina a menudo adopta un enfoque más metafórico de sus temas). Las canciones de Molina también tienden a ser más complejas en cuanto a composición, con influencias de jazz haciéndose notar, así como algunos elementos de música folclórica andina. Si lo tuyo son canciones abrumadoramente hermosas, arreglos delicados y voces desgarradoramente bonitas, escucha el trabajo de Molina. Lo azul sobre mí es uno de nuestros álbumes favoritos de los últimos años, y definitivamente deberías estar escuchándolo.

Si te gusta Godspeed You! Black Emperor, escucha a… El Lenguaje Como Obstáculo

ELCO (abreviatura de El Lenguaje Como Obstáculo) es una de esas bandas misteriosas y esquivas de la ya misteriosa y esquiva escena post-rock argentina. Han estado inactivos durante casi 4 años y solo recientemente se unieron oficialmente al sello discográfico Anomalia. Desde el principio, la comparación con los gigantes del post-rock Godspeed You! Black Emperor es claro: los violonchelos suaves, los crescendos de guitarra cada vez más tensos que se sienten como una tormenta a lo lejos, las progresiones de acordes profundamente melancólicas. Los siniestros y gigantescos muros de sonidos de ELCO son tan efectivos como los propios paisajes sonoros de GY! BE en canciones como “Adonis Minos” de su disco debut I, una pista que podría haber aparecido fácilmente en el segundo álbum de GY!BE, Lift Your Skinny Fists Like Antennas to Heaven.

Si bien son más breves y considerablemente menos extensas, las canciones de ELCO son una excelente introducción al post-rock argentino para los fanáticos de GY! BE y los entusiastas del género por igual.

Si te gusta Cocteau Twins, escucha a… Violenta Josefina

Es la sensación que te da cuando escuchas sus canciones. Son las baterías estrepitosas y las guitarras arremolinadas y las voces, tranquilas y confidenciales a veces, sorprendentemente agresivas otras veces, entrando y saliendo de las composiciones como un instrumento más. Son las vocalizaciones de ensueño y sin palabras – toques de “ooh” y “ahh” en el caso de Violenta Josefina, versos enteros en el caso de Cocteau Twins – que te transportan temporalmente a otro plano de existencia. Es el crujido de la distorsión y el gemido de la retroalimentación utilizados como elementos para colorear los contornos armónicos de la canción. Es la búsqueda constante de la belleza y la verdad por todos los medios necesarios. Es esa maldita palabra, “etéreo”, que se usa para describir a cualquier artista que busca la trascendencia a través de la sonoridad y las melodías. Es esa sensación de no saber realmente lo que estás escuchando, pero saber que te gusta y saber que quieres más.

Este no es un caso de Violenta Josefina mostrando sus influencias en su música; la cantautora nacida en Venezuela y basada en Buenos Aires ni siquiera conocía la banda de Elizabeth Fraser antes de que se lanzara su debut solista El ejército del aire. Este es un parentesco sonoro que existe más allá de la conciencia de cada artista. Y está buenísimo.

Si te gustan Galaxie 500, The Jesus And Mary Chain, Beat Happening, y Guided By Voices, escucha a… las bandas del sello Laptra

Esto puede sonar obvio, ya que las bandas de Laptra siempre tuvieron a sus influencias a flor de piel — desde Él Mató a un Policía Motorizado tocando “Head On de Jesus And The Mary Chain en sus primeros shows hasta Las Ligas Menores rindiéndole homenaje a Galaxie 500 con su versión de “Pictures” en su maxi-single Ni Una Canción, y 107 Faunos con su estilo indie pop extravagante y sincero à la Beat Happening; el paralelismo entre el colectivo oriundo de La Plata y varias de las bandas indie rock que dominaron la escena musical under de fines de los años 80 y principio de los 90 es bastante evidente para cualquiera que alardeé de ser todo un nerd musical.

Con el foco en las estructuras musicales minimalistas y en las guitarras distorsionadas, así como también en la estética de “menos-es-más”, Laptra se abre paso hacia el inconsciente colectivo argentino y logra traducir con éxito el ethos del DIY norteamericano en algo con lo que un gran número de millennials argentinxs pueden sentirse relacionadxs, lo cual les deja a las generaciones futuras un repertorio inmenso de cantos de cancha. Aplausos para ellos.


Esa es nuestra selección para la entrega inaugural de esta nueva serie. Esperamos que a través de estas humildes recomendaciones, puedas encontrar algunos nuevos favoritos. Y bueno, si te apetece, podes encontrar aún más genialidades locales en nuestra sección de Música. Te veremos allí.